
20/02/2006
Querido Peter:
Me gusta recordar tus manos cuando hago un puño. Sé muy bien que estoy lejos y NO creo volver a verte (aunque me guste más creerlo que pensarlo).
No escribiré mucho, pues no tengo tiempo. Aún leeré 600 cartas más antes de botarlas e irme. NO puedo dejar de hacerlo.
Me pongo retos, has dicho. Que parece que mi cabeza fuera de otro mundo. Sí es así, NO quiero cambiar de mundo.
Es hora de irme ya. Un ventarrón arregló mi peinado. NO diré mucho más por que aunque tu cuerpo muy bajo esté, sé que lees mis pensamientos.
Catrina.
